Achuchémonos los unos a los otros

Evangelio a los abrazos lejanos.

Sorprendentemente la R.A.E describe achuchar como un gesto violento , sin embargo para mi como para muchos (creo) achuchar es abrazar con el alma, el más bonito de todos los abrazos.

Hoy me he despertado con unas ganas terribles de abrazar  muy fuerte a los míos por eso inicio una cruzada para devolverle su sentido al verbo achuchar ( de abrazar muy fuerte y con mucho amor).

Achuchar es abrazar a tus hermanos después de un largo viaje , cómo si en un gesto pudieras compartir todo lo que has aprendido en este tiempo.

Achuchar es sorprender a tu madre con una vuelta  a casa inesperada y regalarla todos los abrazos que has guardado en estos meses , sobretodo los grandes, esos que quieres dar cuando las cosas no van bien pero no caben en ningún paquete postal.

Achuchar es cuando ves a tus amigas de siempre , a las que no tienes que explicar de dónde vienes y a dónde vas , con quien las carcajadas salen desde muy dentro.

Achuchar es estrujar a tu perro después de tanto tiempo, a tu compañero , cuando las palabras no sirven y los ladridos lo son todo.

Achuchar es abrazar a los árboles que te han acompañado en tantos pasos y tantos veranos.

Pero también se achucha a los que están cerca, muy cerca, y por eso hay que abrazarlos , hoy , ahora , y muy fuerte , por si un día están un poquito más lejos.

Cómo dijo alguna vez algún dios o diosa:

Achuchémonos los unos a los otros , que nos sobran los abrazos de alquiler pero nos faltan (y mucho) de esos fuertes, los que se dan con amor, con mucho amor.

¿Te ha gustado? ¡ Compártelo !Share on FacebookPin on PinterestTweet about this on TwitterShare on Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *