Un baile entre pinares.

Del Invierno , un baile vasco y un pueblecito castellano.

Unos meses atrás escribía sobre como acabe bailando danza irlandesa en Italia, muchas cosas han cambiado desde entonces , aprendí a hacer un tejado ,  a bailar un valser  ya no me confundo entre despertarme y equivocarme en italiano (svegliarmi – sbagliarmi) aunque lo sigo pronunciando mal , he hecho dos osos a crochet y algunas de mis pulseras macramé viajan por el mundo en manos de curiosas valientes , he dado muchos besos y me he bañado en tres mares.

Cada lunes bailamos en un rincón del mundo , el pasado en el País Vasco.

Yo no se mucho de vascos, tengo dos amigas de esos lares a quien amo con todo el alma, que tendrá esa tierra que hace tan buena gente , me fascina que se sientan tan arraigados a sus raíces, a sus tradiciones , que hablen un idioma único y su acento, su acento me encanta, por no hablar de sus danzas, “ Los siete saltos” ¡ Què lio! que si Ezker … que si Eskurn ¡Què jaleo! ¡Què belleza! y el fandango , que se parece mucho a mi  Jota , que me hace saltar y sentirme como una zagala con las faldas y pololos al viento.

Y yo una castellana recia de dónde los campos dibujan mares y los pinares horizontes  me emocione cómo una boba cuando en un mapa del norte de españa , estaba escondido, allí,  casi al borde pasaba sin ser visto, mi pueblecito, de la bonita meseta castellana, que nada tiene que ver con los vascos y que ni siquiera se si es considerado norte.

Y me llene de lagrimas y ya no podía saltar.

¿Conocéis la nostalgia de quien esta fuera?

De quién siempre vuelve pero sólo de visita.

De a quién siempre preguntas ¿Hasta cuándo te quedas?

De quién cuenta los días con el corazón en la mano.

De quién esta lejos aunque a veces este cerca.

Será que el olor  a castañas asadas me vuelve melancólica , que el invierno esta llamando , que hace una semana que no para de llover, que los meses y años fuera  pesan y no se si vengo o voy o si me quedo y mucho menos hasta cuando.

Será que viajar no es sólo salir fuera sino también volver a casa.

Qué quiero achuchar a los míos , sentir el frío castellano , comer mazapanes , caminar mis pinares y que mi Ruly espere al lado de la chimenea la hora de nuestro paseo.

Será que quiero sentirme en casa.

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3 Comments

  1. Lu 19 noviembre, 2014

    ¡Pero que ilusión! Ha dalido Pedrajas en la radio :)))
    Ja! Que risa cuando lo escuché.

    No tengo tu correo… creo.

    Responder
  2. Lu 12 noviembre, 2014

    Ay, Vicky. Que cousiñas lindas escribes :))
    Es entrar aquí y tener una sensación bonita, encontrar algo que me toca.

    Un abrazo.

    Responder

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