Disculpen mi rebeldía , mi ortografía.

Lo reconozco se me olvidan las tildes , siempre me ha pasado, de pequeña cuando tenia ocho años descubrieron que necesitaba gafas, cuando leía lo hacia todo seguido sin pausas, sólo diferenciaba los puntos y aparte (siempre me han costado mucho las despedidas).

¡Qué bien! un punto y aparte , puedo respirar. Dudo mucho también con  las exclamaciones,  son bastante exigentes (y vehementes).

 Cometía muchas faltas, sobretodo en escritura.

– Lee , Victoria, lee que así se cura lo de la ortografía.

Pues señores, leí y leo mucho ,  es cierto que cure muchas cosas y que soy invencible al tabú, pero aún confundo algunas letras y pierdo algunas tildes, no puedo evitarlo.

No le doy demasiada importancia, aunque a alguien a quien le gusta escribir , y enseña castellano puro y duro debería tenerla. (que quede por escrito que soy una genial aprendiz de profesora, creo , a pesar de ello.)

Además me encantan los paréntesis  (explico las cosas, que quizá no debería decir, pero que me quedo con  ganas).

Soy una rebelde, por mis venas corre el rock and roll.

Aprendí a escribir comas , puntos y aparte y algunos puntos y finales, estos últimos me cuestan mucho más.

Me contaron (los libros) que el ritmo esta en todo, que hay veces que bailamos lentamente las palabras o las lanzamos rápido y a gritos , sin embargo a veces es mejor no decirlas, la importancia del silencio, ese gran desconocido.

Una vez ame a un hombre a quien no hablaba,

le decía las cosas, así, a lo loco, a miradas.

Ya os lo he dicho , soy una rebelde.

También  separo los porqués cuando  quiero y no debo.

y confundo la derecha y la izquierda y quemo cafeteras, por eso prefiero el té, y digo cosas que no vienen al cuento

y me encanta empezar las frases con  “ y “ aunque una vez me dijeron que no era correcto, pero yo  lo leí en muchos cuentos

y con eso me quedo.

Desde aquí les pido (de corazón ) disculpen mi osadía , mi rebeldía y sobretodo mi ortografía.

Victoria.

“ – ¿ A usted, cómo le gusta el sexo?

y el poeta responde sin titubeos,

– oral y por escrito.”

Gonzalo Fragui.

El recuerdo de Talbi

Hoy Talbi cumple 18 años , es tunecino pero reside desde hace más de un año en Italia.

Lo conocí en clases de italiano,  en el exámen final se me cayeron algunas respuestas, que él disimuladamente hizo suyas,  aunque  las sabía perfectamente sólo buscaba creo,  un poco de emoción , dice que las clases son tremendamente aburridas, siendo honesta para mi a su edad también lo eran.

Formamos parte del mismo grupo de teatro junto con otros inmigrantes de Europa, África y  Asia , la verdad es que las lecciones son bastante lentas, la mayoría no habla fluido el italiano ,  tienen las hormonas revolucionadas y les es difícil concentrarse en el teatro, aún así me gusta estar allí descubro realidades que aunque no son nuevas,  me son lejanas.

Ayer debíamos escribir un pequeño texto con un recuerdo bonito y Talbi nos contó el suyo:

Llego a Italia, como muchos otros de aquella clase escondido con unos amigos en un camión, que a su vez viajaba en un barco de mercancía, nos contaba con voz temblorosa que nunca había pasado tanto miedo, pero que cuando se bajaron del camión y pisaron por primera vez Italia el corazón se le paro al ver un hermoso atardecer que se guardo como señal de buen augurio.

No sabe si podrá ver representada nuestra obra , La Odisea , en unos días viaja a una pequeña ciudad cerca de Pisa a trabajar en el campo algunos meses y no sabe cuando volverá , al cumplir 18 años muchas de las ayudas que recibía por ser menor de edad, se le acaban y debe buscarse la vida , pero dice que no tiene miedo, que lo lleva haciendo desde pequeño, tan sólo quiere ahorrar lo suficiente para poder visitar a su madre y a su hermano pequeño , espera no tardar 20 años como Ulises en regresar a su tierra,  a su Ítaca , aunque dice no le importaría toparse con Nausícaa o alguna sirena en su camino.

Ulises.

Clandestino, Manu Chao.

https://www.youtube.com/watch?v=0TamvrMZl4g

Amores que viajan

A María de mi tribu que le tiene (o tenía )  miedo a las alturas.

Amores que viajan y se van y nunca vuelven, pero siempre están,

dicen antiguas leyendas que una vez, sólo una vez , volvieron.

Amores que sabes que van a terminar antes de empezar

TERMINAR TERMINAR TERMINAR

¡ Qué miedo tenemos al final !

Pero seamos sinceras siempre hay un fin.

y el miedo, esa terrible enfermedad.

Son amores intensos , apasionados, bajo las estrellas , en el sur , en un barco.

pero cortos, jodidamente cortos.

Cuando te quieres dar cuenta estas en un avión de vuelta a casa y entonces DESPIERTAS

bueno, aún no, quedan unos días , abrazos voladores y algunos emails que intercambiar.

¿Cómo se puede echar de menos a alguien que no se conoce?

¿Es posible quererlo en tres días?

No (o si )

En tres días se pre-quiere

En seis se quiere

En doce, amiga, estas hasta las trancas , ya no hay vuelta atrás.

Pero entonces DESPIERTAS y huyes y te escondes, que ya sabes como termina y ésta vez no

Ésta vez no.

Ésta vez  NO.

y otra vez te dejas atrapar

y él se va , y tú te quedas

y sueñas caricias , pero sólo te abrazan las sabanas

y llega el invierno

y lloras por semanas los besos de unos días

y pasan los meses y pasan los llantos y te das cuenta María ,  que ni el amor,  ni el olvido se miden en años, sino en arañazos.

Aquel beso en la espalda

Su sonrisa por la mañana

Los abrazos de medianoche.

y sonríes y saltas

que una vez ya, un gran fin de semana,  desde muy alto te lanzaste al agua

y esperas el siguiente amor viajero,

de esos que vienen,

te besan

y luego se marchan.

Siempre tuya,

Vicky.

https://www.youtube.com/watch?v=NucJk8TxyRg

A mi Irlanda.

Llevo días intentando escribir sobre Irlanda y a mi que siempre se me escapan las palabras con Irlanda solo grito notas mudas.

Después de un año recorriendo la isla y recorriendo-me a mi , empecé un viaje hacia el oeste , hacia la isla más pequeña de Aran, Inis Oírr , sin apenas dinero pero con una lista de  cosas por hacer antes de empezar mi nueva aventura.

lista irlanda

No pude surfear, el mal tiempo no me dejo bautizarme en el frio atlántico , tampoco acudí a un “Irish dancing meeting” conocía donde y cuando era, pero aquel viernes me quede bailando otras danzas, otras músicas me tocaban.

Sentía que el tiempo ardía , yo ardía.

Todavía no estaba acostumbrada a las despedidas ¿Cómo podía alejarme de aquel lugar?

Dónde me aprendí, dónde me encontré , dónde me sentí como dice Chico Ocaña un pez de mar abierto, en aquella granja de verdes prados y cielos estrellados, dónde los atardeceres se rompían y un camino al cielo subía.

Mi tiempo era para mi ( y si, también para vosotras mi tribu).

La lluvia siempre empapaba mis zapatos, el aire cortaba mis mejillas dónde por la noche al fuego me contaban historias que yo no me cansaba de escuchar.

¿Y por qué me fui?

Porque no podía quedarme , una mañana me desperté pájaro y sólo sabía volar.

¿Y por qué no vuelvo?

Porque aún me duele haber volado.

Pero hace ya dos lunes que tomo un remedio, una medicina y me duele menos, una bonita casualidad hace que después de un año pueda tachar una cosa más de aquella lista, he acabado bailando danza irlandesa en Italia y entre paso y paso, me siento más cerquita, y más curada.

Lo que no sabia de aquella despedida es que a Irlanda siempre la llevaría en mi mochila y que no era el final de mi viaje sino el principio, que después casi sin darme cuenta pasaría seis meses de sonrisas y lagrimas en la fría Ámsterdam y que me convertiría en una “mas que perra” peleando en guerras de almohadas, que bailaría tantas noches los tambores de sal de la estrellada Turquía, que en las mañanas de Julio abrazaría cada árbol de mis pinares , de mi Castilla y mis pensamientos viajarían por sus campos dorados las tardes de Agosto, que con dos canarias de las islas de fuego aprendería a atarme los cordones en el camino y que llegaríamos a Santiago una mañana soleada ,  que un año después de aquella lista aterrizaría en Verona, que volvería al teatro, que me descubriría a mis 26 años, tímida , que aprendería una nueva gramática , que leería más que nunca, que algunas tardes pasearía entre viñedos y el primer domingo de cada mes me subiría a torres para ver a los enamorados desde arriba, como hormiguitas.

Tan sólo echo de menos los atardeceres , cuando el cielo se rompía , y yo subía.

Ciara Kate and friends

Ballinhasig

Everything you need is love

Let's go and get lost Connemara

Mi Tribu Irlandesa

 

Hablemos de sexo y risas.

Cuentos desde la entrepierna.

Esta mañana, me temo he despertado a todo Veneto con mis carcajadas , lo cual es más que sorprendente , los que me conocéis sabéis que mis risas son algo tímidas y sólo las saco a bailar en momentos de completa intimidad , en publico prefiero reír con los ojos,  sacudir el cuerpo y escuchar el alboroto de los otros.

Mientras leía , un libro que se ha convertido en mi mejor compañero de alcoba, desbancando a antiguos amantes,  se me han escapado rodando todas mis carcajadas.

Pero era una risa especial, una risa de vientre,  un estallido de vida, así lo define Clarissa Pinkola, en mi libromante “Mujeres que corren con los lobos”.

Y es que  sostiene que la risa es como una especie de momentánea sexualidad de la alegría, un verdadero amor sensual que vuela libremente, es sensual porque despierta el cuerpo y las emociones. Es sexual porque resulta excitante y provoca oleadas de placer.

Uno de los cuentos que relata es el siguiente , decía más o menos así :

El general Eisenhower tenía que efectuar una visita a sus tropas de Ruanda.  El gobernador quería que todas las nativas se alinearan al borde de la carretera de tierra , saludaran y vitorearan a Eisenhower cuando éste pasara en su Jeep. El único problema era que las nativas sólo llevaban encima un collar de cuentas y, a veces, un pequeño cinturón de cuero.

No, no, eso no podía ser de ninguna manera. El gobernador mandó llamar al jefe de la tribu y le expuso su apurada situación.

—No se preocupe —le dijo el jefe de la tribu.

Si el gobernador le pudiera proporcionar varias docenas de faldas y blusas, él se encargaría de que las mujeres se las pusieran en ocasión de aquel trascendental acontecimiento. El gobernador y los misioneros de la zona consiguieron proporcionárselas.

Sin embargo, el día del gran desfile, pocos minutos antes del paso de Eisenhower por la carretera a bordo de su Jeep, descubrieron que las nativas se habían puesto las faldas, pero, como las blusas no les gustaban, se las habían dejado en casa, por lo cual todas ellas se apretujaban a ambos lados de la carretera vestidas con las faldas pero con los pechos al aire y sin ninguna otra prenda ni el menor asomo de ropa interior.

Al gobernador por poco le da un ataque de apoplejía al enterarse, Por lo que mandó llamar al jefe de la tribu, el cual le aseguró que la jefa de la tribu había hablado con él y le había asegurado a su vez que las mujeres habían accedido a cubrirse los pechos cuando pasara el general.

—¿Estás seguro? —rugió el gobernador.

—Estoy seguro. Muy, muy seguro —contestó el jefe de la tribu.

Bueno pues, ya no quedaba tiempo para discutir y sólo cabe imaginar la reacción del general Eisenhower cuando su Jeep avanzó traqueteando por la carretera y, una tras otra, las mujeres se fueron levantando graciosamente la parte delantera de la holgada falda para taparse la cara con ella.

Pues eso, como cantan en esta bonita canción, es hora de  regalarnos risas, yo mientras tanto voy a correr desnuda en la lluvia y buscar algún aquelarre que me he despertado muy abrazárboles.

A la luz de la risa de las mujeres, Rosa Zaragoza.

https://www.youtube.com/watch?v=hNRNgtVNVz8

Otra noche de insomnio, un flip flop y pantalones de campana.

Una vez tuve un reloj que perdí en una batalla escolar, eran tiempos revueltos y yo tendría unos 10 años, lo recuerdo gracias a que aquella piedra acertó en mi Flip Flop azul y no en mi aún en desarrollo corteza cerebral.

Más allá de llorar por mi perdida me convertí en una combatiente del tiempo y decidí ser una Momo pero a lo castellana , a quien le sobraba el tiempo y los relojes le estorbaban.

Sin embargo con mi adolescencia no sólo volvieron los pantalones de campana (coloridos) sino también aparecieron los primeros teléfonos móviles y aquel alcatel one touch easy (también colorido) fue mi gran derrota ante Chronos y como si de algún consejo de un vecino de la edad adulta se tratase me acostumbre como todos,  a las horas, más específicamente a mirarlas constantemente , a desear otro momento, el de antes cuando llego tarde y el de después cuando aún tengo tiempo.

Y no es que  no crea que los relojes son útiles, que evidentemente lo son,  es que me siento estúpidamente rebelde por no vestir uno, aunque como todos pregunto la hora, o la busque en otros relojes camuflados en celulares.

Las 03:45

¡ otra vez que duermo despierta!

¿Con quien he de hablar para que me devuelvan mis horas de sueño?

¿Tiene esto algo que ver con mi pasado de guerrillera horaria?

¿ o es por aquellos coloridos pantalones de campana?

Las 4:03

Las 04:37

Las 05:20

Las 06:10

Las 08:00

Las 08:00

Joder , las 08:00

Otra vez que me despierto dormida , que mis pasos y quehaceres se arrastran de la mañana a la tarde, de la tarde a la noche, y en la noche se quedan.

 

 

 

Una Thoreau entre el asfalto.

– Vicky ¿ Dónde vas?

– Como siempre Luis, a pasear.

– pero no lo entiendo, ¿ te encuentras con alguien  ?

– No, voy sola, Aristóteles también lo hacia, ¿ Sabes quien es?

Una de las cosas que aprendí, creciendo en un pequeño pueblo es “ el arte de caminar”  mundialmente conocido como  “dar el paseo” las mujeres , las señoras, las lobas suelen ir después de comer , en pequeños grupos, o solas , comentan su vida cotidiana  (y las de otros) , se ríen, respiran aire fresco, se escapan,  las puedes encontrar trepando arboles, saltando, soñando, oliendo el romero, recogiendo tomillo y flores.

Al atardecer , cuando el calor se calma, las luces cambian y el cielo se pinta de colores, es mi paseo, el que es más mío , camino mi con mi perro , con mi hermana o con mis otras almas.

Así caminando, caminando camine por la lluvia irlandesa, por la nieve y los canales del norte,

y ahora mis pasos se deshacen  entre viñas desnudas que se bañan en niebla y una montaña a lo lejos las observa, como queriendo beberlas.

Caminando, caminando , camine un pedacito hasta Santiago.

Allí conocí a muchos Pacos Aristóteles, Maribeles Woolf e Irenes Kant.

que estaban embriagados con los sabores del camino, con la soledad compartida y como quien entraba en aquella puerta de lluvia de estrellas , tenían un antes y un después .

Yo que me alimento de pasos, desayunaba promesas  que juraban no olvidarse de este arte,

 el de los paseos.

Dickens que sufría de insomnio deambulaba  por las noches de Londres, imaginándose personajes y lugares con los que después crearía sus novelas.

Pero yo me siento más una Thoreau, más de arena , más de campos, de verdes bosques,

de mar ,  de  cielos estrellados y lunas llenas, como la que esta noche nos vela.

y desde aquí, reivindico la hora del paseo , como un acto de resistencia, de rebeldía ,  

a una sociedad, que no quiere más que prisas y smartphones con un humano colgando.

Un paseo para recordar,  para pensar, sentir, crear,  dejar ir , inventar.

que como dijo kierkegaard “He andado hasta mis mejores pensamientos” y aún nos quedan muchos lugares a los que llegar.

el cielo a tus pies

* El cielo a tus pies, Irlanda.

 http://www.flickr.com/photos/lavickinga3/7133055507/in/photostream/

Cosas que aprendí en el 2013

Que el invierno es para unos meses ,  no para toda una vida, y que con libros se pasa mejor.

Que una bici con pedales en los frenos mola y que no me gusta usar paraguas cuando pedaleo.

Que es mejor fumar que beber , pero siempre con moderación y buena compañia.

Que el swing no esta pasado de moda y que hasta los grandes hombres del norte lo bailan.

Que hacer café y té turco es todo un ritual, que el backgammon es el juego de mesa más antiguo del mundo, pero que hay otro que se juega con piedras y que viene de Persia que es más antiguo todavía.

Que en turco cascada se dice Selalesi y que los besos en la playa saben a sal.

Que caminar entre mis pinares con mi perro es mi paraíso, que mi tierra es muy bella y sus atardeceres dorados.

Que a mi hermana no le gustan mis ensaladas, pero a mi me gusta todo lo que ella hace, cocina y crea.

Que mi madre es una artista (esto ya lo sabia).

Que pasito a pasito se llega a cualquier lugar sobretodo a Santiago.

Que salire en italiano no es salir, sino subir y que a los italianos les gusta mucho los gorros de Carhatt y beber Grappa.

Que Dante escribió el infierno pero también el paraíso y que pasa il tempo sopra il tempo.

Que tiempo es lo que más tengo y que where you invest your love,  you invest your live.

Que consumir menos te hace más feliz, más libre, y que el volere e  potere.

Que en España volvimos a los años 50, que los políticos no cambian pero el resto dicen que sí.

y que así como todo cambia, que yo cambie no es extraño.

Lo que no aprendí todavía y tardare en hacerlo, es a hacer las cosas a tiempo, por eso un 7 de Enero, hago el balance del 2013 , pero más vale tarde que ciento volando.

 

 

A mi tribu

Hace ya más de dos años que formo parte de una tribu, no es la primera vez, hace no mucho tiempo fui Mahonita y también Druida.

Me encontraron un día de Septiembre en un cruce de caminos del sur de Irlanda y entre vacas , fines de semana lluviosos e irlandeses (potentes) sonrientes , nos hicimos familia, nos hicimos hermanas.

Sólo somos cuatro aunque a veces se nos unan familiares , amantes y amistades varias.

Compartimos muchas tardes y secretos , nos mandamos mucho amor y besos voladores que han estado en cuatro continentes , han andado dos caminos y se han bañado en siete mares y lo mejor de todo , la de risas virtuales, digo reales, que nos echamos.

Hermanas,

Compañeras,

Camaradas,

Amigas del alma,

Desde aquí,  desde  mi casa , veo la playa desierta (ah no,  espera que me lio, empezamos otra vez)

Desde aquí, la base italiana de esta nuestra pequeña comunidad os mando muchos versos voladores , abrazos salados y achuchones con sabor a orégano.

Gracias por inspirarme, aspirarme y cuidarme cada día un poco más. 

Siempre vuestra, 

Vicky La Vickinga.

 

LA VIEJA LOBA

Hace no mucho tiempo conocí por primera vez a una mujer que cambio mi vida,

 

La conocí caminando entre los arboles,

me susurro algunos secretos del amor ,

me introdujo en los ritos de la vida y la muerte,

a dejar vivir, a dejar morir ,

a interpretar mi intuición ,

a escuchar mi bosque ,

a escuchar tu mar.

 

Me saco de mi escondrijo,

me mostró el valor de la valentía, la curación , de la alegría.

 

Nos bañamos desnudas en lagos de locura ,

nos secamos con helechos y ortigas.

 

Me enseño a avivar el fuego cada noche, para amar, para crear.

Me recordó cuantas veces no sabemos que sabemos ,

o sabemos y no queremos verlo.

 

Corrimos descalzas y miramos la luna.

bailamos de noche y de día,

sobre montañas y mares,

nos empapamos en tormentas de arte.

 

Muchas veces la busco y no la encuentro

 

¡ GRITO , AULLO , PATALEO !

 

¡ Ven vieja mujer ! ¡ Ven a enseñarme ! ¡ Que quiero saber !

 

Pero sólo viene a buscarme cuando no la puedo ver .